Se acerca el verano, llega el momento de darse un buen chapuzón. Si tenemos piscina en casa es hora de ir pensando en limpiarla y prepararla para la temporada de baño, dependiendo del estado de la misma, puede suponer una tarea que nos lleve más tiempo del que inicialmente habíamos previsto.

Su objetivo es asegurar que todos los elementos de la instalación estén a punto y en perfectas condiciones para poder disfrutar de la piscina durante toda la temporada. Se recomienda empezar la operación a principios de primavera, para disponer del tiempo suficiente en caso de que haya que resolver pequeños problemas que requieran la presencia de profesionales de la piscina. Es importante seguir el procedimiento adecuado para evitar problemas durante la temporada de baño.

A lo largo del invierno, las lluvias, las heladas, el granizo o las impurezas arrastradas por el viento, pueden ensuciar el agua y causar daños en nuestra piscina. Con la llegada del periodo estival y, tras hacer un correcto invernaje, la puesta en funcionamiento de la piscina y su mantenimiento será mucho más sencilla. Estableceremos un calendario de actividades para llevar de forma ordenada su mantenimiento y limpieza.

Empezaremos por comprobar que la construcción no está deteriorada. No olvides comprobar que el equipo de tu piscina (depuradora, bomba, filtro, skimmer, duchas, escalerillas, etc.) funciona de forma correcta.

Si es necesario, vacía la piscina y limpia el vaso con un desincrustante de superficies. Ten en cuenta, que la limpieza del vaso debe llevarse a cabo en horas de poco sol, manteniendo la humedad en fondo y paredes. Aplicar un producto antialgas para prevenir el desarrollo de estos microorganismos vegetales.

Una vez limpio el vaso, no hay que esperar más ¡Es el momento de llenar la piscina!

Después de haber llenado la piscina se debe realizar una cloración de choque con tabletas de cloro rápido, o productos similares.

Se debe también, analizar el PH del agua y si es necesario ajustarlo entre 7,2 y 7,6 (Usa un minorador o incrementador para lograr el balance)

Una vez la piscina está funcionando, con todos los sistemas y equipos funcionando correctamente, con el agua transparente y segura para los bañistas, nos queda mantenerla limpia y en perfecto estado para su utilización. En una piscina para uso propio, no solo tenemos que tener en cuenta la salubridad y cristalinidad del agua. Aspectos como la seguridad de la familia, la limpieza del entorno, los productos químicos acumulados, la sala de maquinas o el vallado de la piscina, son de vital importancia para que la piscina sea siempre un lugar de recreo y ocio familiar.

 

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